lunes, 12 de septiembre de 2011

Una vida de mentiras

Había una vez una familia que tuvo una hermosa niña, los padres de esta niña eran muy pobres que decidieron dejarla en un parque abandonada, en ese instante llegó una mujer muy importante de este país, oyó un ruido y volteó a mirar, era la bebe; la agarró y la llevó a donde su esposo que era una persona importante, ellos al ver esta niña tan bella se la quedaron y la adoptaron y su nombre fue Anny.

Ella creció en un hogar de comodidades era la única hija del presidente de ese país lejano, fueron pasando los años y cada vez estaba más grande. Su colegio era el más importante, donde estudiaban todos los hijos de las personas más ricas de la ciudad, pero para ella sus compañeros eran unos niños fastidiosos, engreídos y orgullos.

Su vida para los demás era una de las más deseadas por la gente, pero el tigre no es como lo pintan. En realidad no disfrutaba ni le gustaba como la educaban. Siempre tenía que comportarse de manera sofisticada y se le hacia una cárcel el palacio donde vivían, para ella su vida era una mentira.

Al llegar el día en que cumplía sus 15 años, día muy importante para todos pero no para ella pues vio que era el comienzo de una mujer encadenada a una realidad de la que no podría escapar. La noche había llegado y todo y todos estaban listo para su fiesta, los invitados estaban sentados esperando su aparición, pero ella al verse que era una hermosa princesa pero por dentro de su ser solo una joven igual a las demás se sintió tan sola.

Desde la ventana de su cuarto vio a la distancia un grupo de personas divirtiéndose, ella muy curiosa se dirigió hacia ellos y se divirtió como nunca. Eso si que era una verdadera fiesta. Ya era la medianoche y Anny no aparecía por ningún lado, su padre preocupado dio una recompensa a quien diera con el paradero de ella pero pasó desde entonces un año y nadie dio razón alguna de Anny.

Un día Anny volvió de nuevo a su casa y vio a sus padres, ellos al verla saltaron de la emoción. Anny les dijo que su vida lejos de este hogar había sido difícil y que ahora había reencontrado la felicidad y aunque sus padres biológicos no la quisieron estos si lo habían hecho, pero que quería que su vida fuera normal y quería compartirla al lados de aquellos que viven en situaciones de pobreza.

Así pues, perdonaron y todos los días se sentía muy bien porque sus padres decidieron hacer todo lo posible para que ella fuera una joven común e igual a las demás y así vivió el resto de su vida feliz al lado de quienes un día la adoptaron, y entonces la quisieron, la aceptaron y compartieron su decisión.

Kelly Ospina Olachica
Grado 8-4

1 comentario:

  1. me gusta, y mucho esta gran historia, soy de poca lectura en cuanto a cuentos, pero esto cautivo y rompió parte de mi imaginación, llevándolo a un plano divertido y cierto.
    Ahora el punto esta en sacarle 20 preguntas argumentativas...
    buen trabajo realmente!

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